Un sábado por la tarde muy especial...


Hay veces, que sencillos gestos nos recuerdan que todavía es posible hacer feliz a un niño, dejando a un lado, el mercado de consumo, la frenética actividad urbana y por supuesto las chuches...

Esta historia que paso a contarles, sucedió sin pensar. 

Resulta que a Fernando (mi hijo), le encantan los burros. Quiere comprarse uno a toda costa. Incluso está ahorrando para tal fin. Yo le insisto en los inconvenientes que tiene cuidar del animal.

Bien. Mi amigo Fernando "el de pilar..., paentendenos" le dijo al crio que podría ir a ver el suyo cuando quisiera. Y resultó que el sábado pasado por la tarde, había una ruta ecuestre que pasaba precisamente por el pueblo cuando...

"fiel a la tradición por recuperar viejas tradiciones", tío y sobrino, no faltaron a la cita de la ruta  ecuestre del pasado 17 de abril de 2004.

Con decisión, con firmeza y sobre todo con aplomo y paciencia, el tío acompañó en todo momento a su sobrino...

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No importaban las distancias (unos 7 Km mas o menos... en total, uno a pie y otro en burro). Al final, allí estaban. Los únicos que se presentaron del pueblo. ¡En el parque!. Vicente, Fernando y Romántica, que es como se llama la borrica. El niño en una nube. Que no pasara el tiempo. Romántica, la verdad, creo que no lo entendía y se pasó todo el rato comiendo verde, como ajena al momento. El tío henchido de gozo por ver al niño en la nube. Luego, bueno, mas que luego. Yo diría muchísimo después de luego, llegaron los de la ruta ecuestre. Venían de Daimiel. Ellos no. Venían de su pueblo. Estaban en su pueblo y se quedarían en su pueblo. Contentos con su gesta.

Al término de la hazaña, nos comentaba, con una sonrisa algo así como "¡ya me la pagarás!",  frase que no entendí del todo, pues a renglón seguido comentó que  "por fin había visto la luz, y que las personas eran dos, que si lo físico y lo psíquico de la persona y otras frases sin sentido para mí y que - esto sí lo entendí- era maravilloso recrear aunque sólo fuese un instante el medio de transporte de no hace tanto y que todo era poco por ver la sonrisa  y la felicidad de un niño". 

"Estaba sembrao...", las cosas como son...

Sirva esta pequeña contribución, para agradecer el gesto desinteresado de un tío. Un hombre cada vez más comprometido con las costumbres de su pueblo adoptivo.


Gracias  por hacernos la vida un poco mas fácil, entretenida y sobre todo agradable..

 

 

 

 

 

       Con cariño