ACERCA DEL CHUPETE

 Rosa Muñoz Cuevas  
Rosa Muñoz Úbeda 

(A.T.S de Fuente el Fresno)

El problema

Los bebés normalmente chupan de manera excesiva cuando no están siendo amamantados. Los chupetes proporcionan bienestar. La edad típica está entre los 2 y los 4 meses, después de los cuales, el ansia de chupar disminuye gradualmente. El chupete puede ser introducido entre el primer y segundo mes de vida para sustituir al dedo, así, siempre podrá controlar su uso hasta que decida que es una edad razonable de dejarlo; en cambio, no podrá eliminar cuando quiera el hábito de chuparse el dedo.

Los chupetes de tipo ortodoncico son más adecuados, ya que previenen  el desplazamiento de la lengua cuando el niño está chupando; el chupete normal suele crear problemas. Deje a su hijo escoger entre ambos, dependiendo de con cual se sienta más seguro.

No obstante, los padres deben conocer ciertas medidas de precaución:

Es importante que su hijo no dependa de forma excesiva del chupete, hasta el punto de que ande y juegue con él, ya que éste puede entorpecer el balbuceo y el aprendizaje del habla, puesto que es difícil  hablar con el chupete en la boca. Esto sería importante a partir del año, cuando empieza el desarrollo del lenguaje. Un buen momento para eliminar el uso del chupete es cuando comienza a gatear.

La solución

Las siguientes recomendaciones pueden ayudarle a usar el chupete correctamente y a prevenir el que su hijo acabe dependiendo de éste.

1.- Use un chupete comercial de una sola pieza, si es posible.

2.- No ate el chupete con cadenas, cuerdas o lazos alrededor del cuello, cualquier pequeña circunstancia podría provocar el ahogo del niño.

3.-Rechace los chupetes que contengan algún líquido, algunos pueden estar contaminados con gérmenes.

4.- Nunca cubra el chupete con sustancias dulces o licores para hacer callar al bebé, esto puede provocar alteraciones en los dientes, caries, lesiones en la lengua, etc.

5.-Retire el chupete a su hijo siempre que deje de chuparlo o lo tire al suelo.

6.- Examine el chupete periódicamente para asegurarse que está en perfectas condiciones. Cámbielo cuando esté deteriorado.

7.- No le dé el chupete siempre que llore. Durante los 6 primeros meses, déle el chupete siempre que quiera chupar, pero no siempre que llore, a veces, lloran por otras causas y otras veces, basta con ser mecidos.

8.- Coja en brazos y meza a su hijo para hacerle sentir confortable. A medida que crezca, haga esto mas a  menudo para tranquilizarle, dé un suave masaje... en vez de usar el chupete.

9.- Pasados los 6 meses, deje el chupete en la cuna, solo para las siestas o en horas de la noche. Una vez dormido, retirelo de su boca si no se le ha caído. Si usted le permite usarlo todo el tiempo, su interés por él, aumentará. Ofrezcale peluches, mantas especiales, ositos, almohadas...

10.- No olvide llevarlo consigo siempre que viaje. Es recomendable dejar un chupete de reserva en el coche. A la hora de viajar en avión, el hecho de chupar puede evitar que el niño sufra dolor de oídos causados por la presión.

Ayude a su hijo a eliminar el chupete. Cuando su hijo tenga 3 años, solo debe usarlo para dormir. Muchas veces resulta más fácil eliminarlo durante un cumpleaños o una fiesta, quizá Papá Noël o los Reyes Magos lo necesiten para otros niños más pequeños a cambio de un juguete.

Ayúdele a olvidarlo motivándole, argumentando que ya es mayor para usar chupete. Realice la transición de la manera más agradable posible. Nunca le obligue a dejar el chupete humillándole,

y... adiós, buenas noches mi querido chupete.