SE FUNDIÓ LA ESTRELLA DE LA NAVIDAD EN MI PUEBLO

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    Cuando se acerca la Navidad todos los fuenteros que estamos fuera volvemos con la mochila del alma cargada de emociones, recuerdos y nostalgias de otros tiempos. Y disfrutamos contemplando las luces de colores que adornan los aledaños de la plaza y el belén que cada año el ayuntamiento instala para deleite de los niños y de los mayores.

    Pero este año la estrella de la Navidad estaba fundida. No hay luces de colores en las calles; no hemos oído ni un solo villancico de esos que todos los años se oían en todo el pueblo y creaban un ambiente festivo y gozoso que nos llenaba de alegría. Una Navidad sin villancicos es como un carro sin ruedas.

   Cuando he atravesado la plaza pude contemplar una vieja gruta de Belén que acoge al misterio. Y me acerqué de inmediato para contemplar las figuras del belén y la originalidad que siempre las ha caracterizado. Pero mi gozo en un pozo. La gruta del Belén de la plaza es un horror como no lo ha sido en ningún año precedente. ¿Qué ha pasado este año en la Navidad municipal de Fuente el Fresno?  ¿Qué le ha pasado a nuestro ayuntamiento para que nos castigue con una decoración navideña tan poco navideña y con tan poco gusto? ¿Será que el famoso laicismo ha llegado también a nuestra plaza y a nuestras calles y nos quiere privar de la alegría de escuchar unos villancicos, de encontrar nuestra plaza iluminada adecuadamente para la ocasión y de disfrutar de un Belén creativo y hermoso que nos invite a sentirnos en Navidad?

  El Belén de este año en la plaza es horroroso. El ángel que anuncia la Buena Nueva a los pastores parece sacado de la galería de personajes de la casa del terror. Un ángel que asusta a los pastores en vez de anunciarles la feliz noticia. Una decoración del entorno del portal que parece haber sido arrasada por un ciclón. Figuras colocadas sin estética y sin gusto, sin proporción y sin creatividad. Un simulacro de Belén sin pena ni gloria que deja a todos, niños y adultos, más fríos que entusiasmados.

  Esperemos que la decoración navideña de este año 2007 en nuestra plaza no sea un síntoma de cómo anda el ayuntamiento y que obedezca más bien a un descuido, a las prisas del último momento y no a una apuesta premeditada y laicista. Habrá que estar atentos para ver si ésta va a ser la tónica normal de nuestro ayuntamiento o es sólo una excepción. Porque yo no me siento identificado y reconocido como fuentero. Argumentarán algunos que el ayuntamiento no puede ser confesional y en efecto así es. Pero coincidirán conmigo en que un ayuntamiento tiene que ser sensible a los sentimientos de la mayoría de sus ciudadanos. Y estoy seguro de que la mayoría de nuestros paisanos, si les preguntamos, se sentirán profundamente identificados con la Navidad cristiana y con sus signos más tradicionales. Es preferible no poner el misterio de Belén en la Plaza a ponerlo sin calidad estética, sin gusto y sin el menor interés.

  Pues bien, así como he sido siempre un entusiasta de las cosas fuenteras y he aceptado con gusto ser el pregonero de nuestras fiestas en este año 2007 que ya culmina, me siento ahora obligado a denunciar la falta de sensibilidad de nuestro ayuntamiento en unas fechas tan significativas para la gran mayoría de los fuenteros –cristianos o no-

Los detalles dicen mucho de  nuestras instituciones y los detalles navideños del ayuntamiento en este año 2007 han sido casi patéticos. Esperemos que se corrijan estos abandonos cuanto antes, no sea que lleguemos a pensar que no nos merecemos el gobierno que tenemos. Por suerte tengo la libertad de no profesar ninguna ideología política y esto me da un amplio margen de libertad para aplaudir cuando creo que debo hacerlo –y lo he hecho muchas veces-  y para protestar cuando creo que hay motivos para ello. Pues aquí está mi protesta literaria para que lo entiendan los que se den por aludidos. Decía un buen amigo mío que “el arte de tocar las castañuelas es un arte inútil, pero de hacerlo, hay que hacerlo bien” Pues algo así digo yo con respecto del Belén de nuestra plaza; tal vez sea un arte inútil pero de hacerlo, por favor, hacerlo bien.

  Con todo mi respeto, cariño y admiración por todo lo fuentero.

   Atentamente

 

                                           P. Alejandro Fernández Barrajón

                                 -Pregonero de las fiestas de Santa Quiteria de 2007-